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sábado, 19 de octubre de 2013

No quiero que México vaya al Mundial


Lo digo en serio, no es ninguna broma y mucho menos me arrepiento de mis palabras. Honestamente quiero externar mi sentir con respecto al equipo nacional de mi país. 

Hace dos años los colocaba como uno de los caballos negros para llegar como mínimo a semifinales en la Copa del Mundo de Brasil, sin embargo; nada queda de aquél equipo que ganó la Copa Oro de 2011, y que después generaría inercia suficiente para conseguir los títulos panamericanos y olímpicos.

Hoy en día tenemos un equipo desecho, sin identidad, sin liderazgo, sin fútbol, sin ideas y sin ganas. Los malos resultados comenzaron apenas empezando el presente año y de ser una mala racha cualquiera se convirtió finalmente en una debacle con tintes catastróficos, pues pasamos de estar en la gloria a la antesala del infierno de la eliminación.

México se jugará en noviembre su pase al Mundial, será el último boleto que este disponible para asistir a la justa del próximo año en tierras brasileñas. En el 2012 yo pronosticaba que de seguir en ese ritmo y nivel de juego se alcanzaría más allá del tan anhelado quinto partido que desde 1986, se le niega al combinado nacional.

Recién terminado el año 2012 yo colocaba a México entre las 5-6 selecciones que podrían alzarse con el título mundial, peleando palmo a palmo con potencias como: Italia, Alemania y por supuesto; con Brasil y el actual campeón España.

Pero hoy en día la realidad nos dice que la escuadra mexicana deberá pelear por el último boleto contra Nueva Zelanda en el nada honroso y menos aún glorioso repechaje. 

La culpa de la debacle no sólo recae en los diferentes entrenadores que han desfilado en este proceso clasificatorio rumbo a Brasil 2014, jugadores y directivos aportan en igual o mayor medida el que México haya caído estrepitosamente en la calidad de su juego y en sus aspiraciones por ser protagonista el año próximo.

José Manuel de la Torre y en menor medida Luis Fernando Tena y Víctor Manuel Vucetich, no lograron elevar el nivel de juego de la selección y lo que es más preocupante, no lograron reanimar a los jugadores ni convencerlos de mejorar en lo individual y en lo colectivo.

Jugadores como Memo Ochoa, Andrés Guardado, Giovanni Dos Santos, Javier Hernández entre otros, jamás asumieron su rol de figuras que juegan en el extranjero. Pero de la misma forma los demás elementos de la selección pecaron de soberbia y pereza, pues la garra y la determinación brillaron por su ausencia en todos y cada uno de los partidos jugados en el Hexagonal.

La Directiva encabezada por Decio de María y Justino Compean perdió la cabeza al hacer cambios tardíos en la dirección técnica. Se demoraron en reemplazar a De la Torre cuando el barco estaba hundiéndose y posteriormente se alocaron al poner y quitar entrenadores desesperadamente y obedeciendo evidentemente a los intereses de las televisoras, en especial Televisa.

Compeán y De María mostraron una vez más lo poco que saben de fútbol y finalmente dejaron ver que lo que más importa en todo lo relacionado al TRI, es el asunto económico. Partidos amistosos contra equipos de bajo nivel jugando en Estados Unidos, y el fastidioso centralismo de enfrentar la eliminatoria de local siempre en el Estadio Azteca, obedecen a la lógica de que el dinero les importa más que mejorar el nivel de juego, o llevar al combinado nacional a otras plazas en México. 

México jugará contra Nueva Zelanda un par de juegos en dónde se decidirá todo, más bajo y más lejos no se puede llegar en la búsqueda de llegar a Brasil aunque sea como el último invitado y sin merecerlo en lo absoluto.

jueves, 10 de octubre de 2013

Milán y Munich: Las grandes ciudades al pié de los Alpes.


Las dos ciudades más grandes ubicadas al pié de los Alpes son sin lugar a dudas Milán (Italia) y Munich (Alemania).

Ambas urbes se localizan a no más de escasos 50 kilómetros en línea recta hasta donde comienzan las primeras cumbres también llamadas "pre alpes", donde pueblos pintorescos y numerosos lagos adornan los paisajes con una belleza verdaderamente asombrosa.

Milán se ubica al norte de Italia, en la llanura padana. Se trata de una ciudad cosmopolita de 4 millones de habitantes contando su Area Metropolitana, misma que se extiende hacia el norte coqueteando año con año con aproximarse cada vez más a la frontera con Suiza. 

Munich por su parte se localiza al sur de Alemania y es la tercer ciudad más grande e importante de este país. Su población es de cerca de 3 millones de habitantes y es sede de importantes empresas alemanas trasnacionales.

Milán y Munich tienen a los alpes como fondo, de hecho en días soleados y limpios si uno mirara desde lo alto de una iglesia o edificio, sentiría que dichas cumbres estuviesen a solo unos pasos de cada ciudad. Incluso numerosas familias de ambas urbes tienen sus casas de verano o de fin de semana en algún pueblito de la zona alpina, pues la tranquilidad y la belleza de estos invita sin duda al relajamiento y al olvido de las jornadas de trabajo de cada semana.

La mejor vista panorámica de Milán sin duda alguna es la que se ubica en lo alto del Duomo (La Catedral de Milán), pues desde ahí se puede ver fácilmente (en días claros) la silueta de los Alpes en la frontera con Suiza. En verano los alpes lucirán verdes con la cima nevada mientras que en invierno prácticamente todas las montañas lucirán vestidas de blanco hasta su base.

Lo mismo sucede en Munich, mirando hacia el sur en un día conveniente uno podrá ver, además de los tejados de las casas y las torres de sus iglesias; la fantástica silueta de los Alpes en la región fronteriza con Austria.

Milán es considerada como la segunda ciudad más importante de su país, en términos poblacionales y de extensión urbana sería la primera encima de Roma, inclusive la Bolsa de Valores italiana, los principales bancos, cadenas televisivas e industrias, tienen su sede en la capital de la región llamada Lombardía. 

Munich no se queda atrás, solo superada en población y extensión por Berlín y Hamburgo lo cierto es que la capital de región de Baviera tiene la mejor calidad de vida y los mejores ingresos en toda Alemania.

Munich y Milán son dos grandes ciudades dinámicas, prósperas y referentes para sus países y zonas circundantes. La capital lombarda ejerce una influencia más allá de las fronteras italianas pues los servicios y atractivos que ofrece dan como alcance algunas poblaciones suizas, principalmente del cantón del Ticino. De igual forma la influencia de Munich se extiende sobre las poblaciones vecinas incluyendo las regiones austriacas de Salzburgo y el Tirol.

Otra similitud que comparten ambas ciudades es su gusto por el buen vestir, los festivales, la tecnología y el fútbol. Los equipos milaneses (AC Milan e Inter de Milan), y el Bayern Munchen alemán, son de los clubes más importantes a nivel europeo y por ende mundial. Estos tres equipos concentran 15 títulos en la Liga de Campeones de Europa.

Milán y Munich, München y Milano, dos ciudades que aportan a sus respectivos países riqueza, renombre, cultura, identidad y prosperidad.








Fotografías 1 y 2 Milán. 3 y 4 Munich. Créditos a sus respectivos autores fotografía 2,3 y 4.



Algunos datos:

Población: Milán (4 millones de habitantes), Munich (3 millones de habitantes).
Extensión Territorial: Milán (1866 kms cuadrados), Munich (1301 kms cuadrados).
Densidad: Milán (2200 hab/km2), Munich (1474 hab/km2).
PIB: Milán (289 mil millones de USD.), Munich (210.3 mil millones de USD.).


             


miércoles, 2 de octubre de 2013

En mi país...


En mi país hay un "Presidente" títere que "ganó" las elecciones mediante un apoyo mediático y económico descomunal de la principal televisora de la nación.

Ese "Presidente" además de ser una persona con un pasado personal turbio, es un ignorante que no solo en dos o tres ocasiones ha quedado expuesto y en ridículo público, sino que cada semana al parecer se esfuerza por "querer" demostrarnos cuan incapacitado es para "llevar" las riendas del país; y cuan comprometido está por quedar bien con aquellos (viejos políticos) quienes lo apoyaron en campaña.

En mi país los mismos personajes políticos se reciclan y entremezclan para continuar teniendo poder en beneficio de sus familias y allegados. Nunca se ve en realidad un cambio de aire real pues la clase política actual; continua muy ligada tanto en lo familiar como en lo amistoso con los viejos "lobos" de la política nacional.

En mi país una gran parte (quizás la mayoría) de los diputados no cuentan con un título profesional o lo han conseguido ilegalmente. Pero lo más grave  no es que carezcan de una certificación de estudios superiores o que solo hayan llegado hasta la secundaria o preparatoria, sino que no trabajan, ganan salarios infinitamente superiores a los de la población promedio mexicana y encima de ello; por si fuera poco, constantemente se aprueban bonos premiando su "árdua labor" como si no fuera suficiente lo que ganan mes a mes.

En mi país nadie cree en nadie ni en nada, todos nos hemos orillado a ser más apáticos e incrédulos hacia todo lo que pronuncie o tenga que ver con decisiones gubernamentales. Los recursos que se destinan para las campañas políticas son excesivos mientras hay comunidades que se mueren de hambre sin ser siquiera tomados en cuenta.

En mi país los Partidos Políticos siempre velan primeramente por sus intereses y nunca verdaderamente por la población quienes votaron por ellos. Los políticos pagan el voto y la confianza de sus partidarios implementándoles planes de austeridad, aumentos de impuestos y otra serie de acciones que merman y estrangulan cada vez más sus condiciones. 

En mi país la clase política se burla del resto de la población cuando no inventando, si aumentando los impuestos solamente para asegurar sus propias nóminas y mantener su estatus privilegiado por mucho tiempo. Además de pagar los constantes favores y compromisos que adquieren entre ellos mismos como parte de la gran faena del escenario político.

En mi país los familiares de los políticos gozan verdaderos privilegios propios de sultanes o reyes. Ellos y sus hijos gozan de la mejor educación en los principales colegios y universidades del país y del mundo, mientras la gran mayoría o trabaja o estudia, y en el mejor de los casos acude a escuelas públicas. La clase política y sus familias disfrutan de grandes y lujosos viajes por todo el planeta a costa de los impuestos y del gran esfuerzo de toda la población, y cuando llegan a enfermar simple y sencillamente se atienden con los mejores especialistas de los mejores hospitales del país y del extranjero. El resto de los mexicanos cuenta con un seguro popular de mesurada calidad y solo algunos mejor situados pueden pagarse los servicios de un doctor particular.

En mi país los Ex Presidentes tienen acceso a grandes pensiones de por vida y la clase política goza de fuero que los protege de sus abusos y su corrupción. Inventan una serie de reformas que si bien algunas son encausadas para la mejora del país, la gran mayoría solo son ajustes disfrazados para mantener sus cómodas condiciones de vida.

En mi país se nos ha inculcado la importancia de la democracia hasta el cansancio, pero no tanto el de reclamar, exigir y demandar plenamente a los gobernantes de cumplir sus propuestas cuando eran candidatos a cargo y sobre todo, de velar por los intereses del país y no los de su clase, familia o partido político.

Por lo tanto en mi país el poder teóricamente por no decir románticamente, recae en el pueblo. La realidad nos ha mostrado que el verdadero poder lo ostentan 20 o 30 familias las cuales estan mezcladas entre políticos y empresarios, nunca obviamente en el pueblo real.

En mi país la clase política no solo roba y no trabaja por la población, también engaña, reprime, se burla, construye e intenta legitimarse, con medidas que para la vista de cualquier persona mínimamente instruida; resultan engañosas, pobres y amenazantes. Los votos son comprados, la gente manipulada y los medios distraen como agentes coadyuvadores a la clase política para logra sus fines. 

Es la triste realidad de mi país, millones de personas que continuan en la ignorancia y en el silencio, en la señalización de todo lo negativo de su gobierno pero sin mejorar ellos mismos. Un país de lobos comiéndose a otros lobos, en donde robas una gallina y te condenan en la cárcel mientras otros roban cantidades millonarias o ejecutan su poder en beneficio personal sin ser castigados.

Es mi país, es una realidad, debemos cambiarla.