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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Fin de año y fin de una década más. 2000-2009

Durante esos 10 años (en realidad no me importa si se sigue debatiendo acerca de considerar 2010 u 2011 el final de ésta década), aprendí muchas cosas, mucho más de lo que podía imaginar y espero que menos de lo que espero hacerlo en el siguiente conjunto de dos lustros que comenzarán en menos de 2 días.

Dejé la adolescencia y me hice adulto, viajé mucho más y conocí nuevos lugares e incluso países. Dejé unos equipos por otros y me llevé la gracia de ver a mis nuevos equipos y selecciones campeonar en sus distintas categorías y torneos respectivos, aunque también tuve que soportar la amargura de las derrotas inclusive en las instancias finales. También triunfé en algún torneo que jugué con algunos amigos pero eso si, ya no volví a viajar por medio de la escuela a otros lados. Ahora todo sería por medio de mi familia y yo mismo.

No murió gente importante y cercana a mi familia -AFORTUNADAMENTE- pero si se fueron algunos artistas y futbolistas que sinceramente hicieron (del último año de la década) una mezcla de sensibilidad y tristeza por tales eventualidades.

Asistí a muchos conciertos y pude ver a casi el 100% de mis grupos favoritos. Desde The Cure, Simply Red, Duran Duran, Soda Stereo, Azul Violeta y Roger Waters, hasta aquél inolvidable concierto de Tears for Fears que tanto había soñado. Todos fueron maravillosos y me siento muy afortunado de haberlos presenciado.

Terminé la preparatoria y la universidad, con casi toda la normalidad posible, por ahí algún tropiezo a inicios de década; pero al final la luz salió para beneplácito mío después de interminables días y noches de dudas e incertidumbres por demás existenciales. Volví a ser por un año el mejor de mi salón en cuanto a rendimiento académico pero más bien, siempre seguí en mi línea de aprovechamiento promedio que no me hizo ser ni el mejor ni el peor de todos los que convivieron conmigo por aquellas travesías.

Conocí nuevas rutas que me llevaron a descubrir nuevos lugares, ciudades, pueblos, personas y formas de vida ajenas a lo acostumbrado pero no por eso menos valiosas. Pude salir del país por primera vez y poder de esa forma, comparar y saber más o menos dónde estamos parados y hacia dónde vamos.

Desarrollé el gusto por la fotografía y continué escribiendo pensamientos y reflexiones. Seguí viendo fútbol y también continué comprando jerseys de equipos nacionales e internacionales. Mi afición por buscar y encontrar las canciones de grupos o artistas que alguna vez escuché y no supe identificar quienes eran, por fin terminaron con los mp3 y los programas para descargar canciones por internet.

La llegada a la casa del internet, con todo y que debías utilizar el teléfono y no dejar comunicarse a otros miembros de la casa, fue todo un suceso que cambió la perspectiva de mi comportamiento y de muchas experiencias afectivas -las más fuertes emociones hasta ahora-.

Conocí a grandes personas, otras se fueron, otras se afianzaron y sinceramente puedo decir que hacia el final de la década, encontré más equilibrio afectivo en cuanto a amistad se trata, pues sin duda he hecho más amigos(as) que en otras epocas. Con ellos viví y espero seguir viviendo muchas aventuras y compartir agradables momentos con su invaluable compañía.

Vivo donde quiero y pude de la misma forma, saber y experimentar el inicio de todas las cosas...,. Escalé montañas, crucé ríos a pie y en carro, me subí a un crucero y volví a viajar en aviones por muchas partes del país. Trabajé muy poco y esa es una de las cosas que sin duda cambiarán para bien durante los próximos 10 años.

Participé en una exposición fotográfica, aprendí a manejar y viajé kilómetros yo solo para ver a las personas que quisé con el alma en su momento. Fumé poco, bebí más que la década anterior pero jamás me consideré un alcóholico. Ya no tuve hermanos y me convertí en un cazador de atardeceres y en un amante de los rascacielos y el dinamismo urbano.

Aprendí muchas razones del porqué del comportamiento humano a nivel interno, externo, pareja, grupo, nación y mundo aunque siento que jamás entenderé del todo sus caprichos, razones de ser y demás ni con 10 décadas más de estudio o experiencia.

No me hospitalizaron, no robé nada (solo me fuí un día sin pagar la cuenta), tuve solamente 2 pequeñisimos percances automovilísticos y seguí adorando los fruti lupis, las hamburguesas, tacos y enchiladas (rojas y verdes). Amé más las carnes asadas en familia o con amigos y creo que nunca estuve a punto de morir por causas naturales.

Sufrí varios asaltos, sustos y muchas decepciones amorosas. Terminé y me terminaron, tuve relaciones esporádicas e intentos fallidos, amoríos de una noche y relaciones que apenas superaron el año de vida. No pinté ningún cuadro, aprendí inglés y comencé a estudiar francés. Las ciudades en las que más estuve fuera de Monterrey, México y Zacatecas fueron: Querétaro, Aguascalientes, León, San Luis Potosí, Saltillo, Guadalajara, Xalapa, Mérida, Cancún, Acapulco, McAllen y San Antonio.

Tuve un perro y lo quise mucho, al grado de que todos los días me acuerdo de el (aun vive pero lejos de mi alcance). Volví a ver un espectáculo de orcas y lloré como nunca lo había hecho. Viajé con una novia a varias ciudades y fueron los momentos más lindos que he podido pasar con alguien a mi lado. Me cambié de casa en dos ocasiones y me lancé del bungee aunque de un paracaídas no lo conseguí.

Probé de muchas cosas y me quedé con algunas, me volvió a gustar la sopa de verduras y dejé de utilizar una raqueta para simular una guitarra. Dejé la ropa holgada, la patineta y el negro excesivo pero por otro lado, forjé una personalidad irónica, cautelosa, utilitaria, cultural, pensativa, reflexiva, abierta, intuitiva, sarcástica, existencial, realista y paradójica; de acuerdo a los acontecimientos en su debido momento.

Tuve amores y desamores, aciertos y errores, aptitudes y negatividades, riesgos y aventuras, vicios e inquietudes, pero sin duda fueron muchos más los momentos alegres, de beneficio y gusto que aquellos que resultaron ser negativos, pesimos y atormentadores.

La década se está acabando, quedan pocas horas, quizás estaré haciendo lo mismo en los últimos instantes y suspiros que le queden al 2019 para darle paso al 2020. Quizás para entonces los autos ya vuelen, la Luna sea habitable, el Sida tenga cura y yo esté casado o por lo menos con alguien a mi lado. Posiblemente me sentaré a reflexionar acerca de lo perdido, lo ganado, lo olvidado y lo impredecible que puede ser la vida, -mi propia vida- y de la cual hoy estoy tratando de mostrar un poco porque la ocasión creo lo merece.

U.W.| Diciembre de 2009.

1 comentario:

  1. En el comment del próximo fin de año quiero aparecer!!! =P

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