miércoles, 13 de junio de 2018

Metro en Monterrey, un dolor de cabeza para los gobiernos

Monterrey ha sido rebasada por el colapso vial y el poco interés en la creación de nuevas líneas de metro.

Estamos en el año 2018, Monterrey es una gran ciudad (la segunda en extensión territorial de México) y la tercera en población con casi 5 millones de habitantes a lo largo y ancho de su Zona Metropolitana. Diariamente se realizan cientos de miles de viajes entre escuelas, trabajos, citas y regresos a casa en donde el gran común denominador se llama: automóvil.

Es cierto que la ciudad ha crecido exponencialmente en las últimas décadas y que es inevitable detener su expansión, pero también es cierto que la gran mayoría de la gente se ha vuelto tan dependiente de su carro que no se imagina desplazarse a través de la urbe en otro medio de transporte que, de alguna forma, trastoque la idea de su comodidad y seguridad que le brinda el automóvil particular.

En Monterrey y área conurbada solamente existen 2 líneas de metro completadas y una más que lleva muchos años en construcción y múltiples retrasos. La sonada y prometida línea 3 no ha sido concluida y al día de hoy ni siquiera se han comprado los vagones que darán el servicio algún día. No obstante la línea 3 la cual ni siquiera tiene color definido, ha sido cuestionada y criticada por muchos por ser considerada simplemente como una burda extensión más de la actual línea 2, que corre desde la estación Sendero en los límites de San Nicolás de los Garza y el municipio de Escobedo hasta el centro de la urbe en la estación Zaragoza, de donde partiría esta "nueva línea" haciendo una especie de "U" para enfilarse al norte de forma paralela al trazo de la línea 1 y finalizar en otro sector nuevamente de San Nicolás.

Ciudades alrededor del mundo del tamaño y la importancia de Monterrey como podrían ser: Milán, Barcelona, Múnich o Lyon, cuentan con una mejor y más extensa infraestructura de este tipo de transporte público que desplaza a miles de ciudadanos día con día facilitando los traslados diversos.

Monterrey al día de hoy debería ser una ciudad que contase con al menos 5 líneas bien definidas y direccionadas hacia todos los puntos cardinales de su muy particular extensión y geografía.

Debiera existir una línea que corra hacia el sur, una zona densamente poblada y que cuenta con una muy importante gama de servicios educativos y comerciales principalmente. Otra línea tendría que correr hacia el Aeropuerto y llegar hasta las terminales del mismo, pues en todas las grandes e importantes ciudades en el mundo desarrollado, una de las maneras de acceder a los puertos aéreos es precisamente mediante el metro.

Finalmente debería existir una línea más que corra en dirección poniente hacia Santa Catarina, un municipio industrial y con poca conectividad de transporte público que lo integren con el resto de la ciudad debido a su localización geográfica. 

El problema es que a pesar de que se sabe muy necesario el contar con una mejor red de transporte colectivo metro, los gobiernos van y vienen sin aportar gran cosa a la planeación, construcción y mantenimiento de este servicio. El metro de Monterrey ha decaído con el paso de los años y su servicio ha empeorado debido a la falta de mantenimiento de sus vías, estaciones y al colapso de usuarios que han rebasado su capacidad operativa desde hace ya una década.

Los gobiernos estatales y mucho menos los municipales han querido entrarle con todo al tema de la extensión del metro, pues saben de antemano que es un compromiso que representa un gran y constante dolor de cabeza. Las promesas de crear nuevas líneas siempre están presentes en las campañas políticas pero jamás logran materializarse una vez alcanzado el puesto público.

El estar gestionando los recursos al gobierno federal para la construcción de las obras, el convencer a los vecinos "afectados" por donde presuntamente pasarán las vías e instalaciones del metro, las molestias que ocasiona su construcción y el tiempo empleado para finalizar la obra, rebasan los ánimos y los intereses de los gobernantes para comprometerse con algo que ni siquiera, están seguros si podrán inaugurar y enmarcar como su gran logro ejecutivo.

Y con esa mentalidad más la de la población en general de despreciar el uso del transporte público y de dar preferencia al carro como el mejor medio para desplazarse, dan como resultado en una ciudad diseñada y mal ejecutada al modelo estadounidense del "freeway", un lugar caótico, saturado y con poco interés en que se mejoren los desplazamientos humanos.

Sueño con el día que de verdad se estén construyendo las nuevas líneas que tanto requiere una ciudad como Monterrey, mientras tanto, tendremos que seguir esperando meses y meses para ver si por fin la línea 3 o más bien, la extensión de la línea 2, llega felizmente a su conclusión.


1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con tu entrada. Desde que me mudé a Hong Kong hace nueve años y descubrí la comodidad y rapidez que es viajar en metro, fue cuando caí en cuenta de que el área metropolitana de Monterrey necesita urgentemente invertir en transporte público masivo.

    Lamentablemente además de las razones que mencionas para evitar esos proyectos, hay que agregarle la corrupción de parte de los gobiernos estatales y municipales en las obras públicas y los intereses de los dueños de transporte público y sindicatos que serían afectados por las hipotéticas nuevas líneas de metro.

    Por otra parte, de este lado del charco, es impresionante cómo los chinos han construido líneas y líneas de metro por todo su país. Desde múltiples líneas en megalópolis como Beijing, Shanghai, Guangzhou, hasta en ciudades de menor envergadura pero con varios millones de habitantes. Y eso solo de transporte dentro de las ciudades, que las redes de tren son otro tema aparte.

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